Si en la última entrega les reconocía mi completa admiración por Pat Metheny, probablemente el más grande músico de jazz de esta generación, hoy les presento a alguien que, en mi modesto juicio y disco a disco, va acumulando méritos para encaramarse permanentemente en el número dos de mi particular ranking. Se trata del mucho menos conocido pero exquisito guitarrista canadiense Brian Hughes.
Hughes tiene algo que sólo alcanzan los más grandes: un sonido propio. Es tanto su Gibson ES-175 como su forma de tocarla, casi acariciando las cuerdas con una destreza de cirujano y una aparente sencillez de movimientos simplemente increible. Y, además está su maravillosa capacidad para componer temas bellísimos. Acompañante habitual de Loreena McKennit, poco a poco se va haciendo justicia a su enorme talento como instrumentista y compositor.
En fin, que mejor que hable su música que yo. Dos temas, uno para escuchar y el otro para apreciar su técnica en el escenario. De su último álbum, «Fast Train To A Quiet Place» [2011] el tema que lo abre: «Fast Train«; y, justo debajo, de su DVD «No Reservations Concert» el «Omaha Unbound«, toda una delicia acústica.
.
Siempre me fascina la capacidad de los jazzeros de titular sus temas. Realmente podrían poner absolutamente cualquier cosa.
Pero luego resulta que son buenísimos tocando…
Tu lo has dicho, ¡buenísimos! 🙂
Estimado Xavi, hace casi un año que no nos pinchas ni un disco.
Lo haré hoy yo por tí.
Espero que os guste.
http://www.youtube.com/watch?v=tFTLxkMmY4M
Un fuerte abrazo.