Murphy También Juega a la Bolsa

Lo tengo asumido. Por psicología y talante, soy básicamente un swing trader. Y en operativas tipo swing, considero que es mucho más determinante saber salir de una operación que no dónde o cuándo entrar.

Si la entrada es mala saltará el stop y aquí acabará todo. Si la entrada es buena sólo debemos de ceñir el stop y dejar que sea el precio quien nos eche.

Hay que tener claro y fijado lo que podemos perder, pero no lo que queremos ganar. Es exactamente la mentalidad contraria a la que estamos acostumbrados. Cuando planificamos un negocio o ejercicio fijamos detalladamente nuestros objetivos y cerramos los ojos a las posibles pérdidas. Por eso tenemos grandes dificultades en asumir esta forma de pensar.

Las operaciones son y siguen siendo buenas hasta que se terminan porque [según nuestro sistema] salta el stop de beneficios.

¿Cuántas veces, estando a media operación y en positivo, nos salimos precipitadamente de la posición porque nos parece que estamos en el valor más lento y cansino? Basta con que hagamos eso y entremos en otro que, a nuestro juicio, se mueva más rápidamente, para que éste se gire y perdamos lo ganado en el anterior trade mientras que, aquel valor que dejamos acelere hasta convertirse en el mejor.

Murphy también juega a la Bolsa, y siempre contra nosostros. De hecho, Murphy es quien nos da contrapartida. Yo lo tengo claro.

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