
Nunca subestimes el efecto paralizante del pánico. Un stop mental está basado en el control y el pánico lo anula, pudiendo causar un efecto devastador.
Un stop loss programado, cuando se ejecuta puede producir rabia o frustración, pero nunca pánico. El pánico se pruduce cuando descubres que olvidaste programarlo, o que deberías haberlo hecho.
Lo más difícil de controlar en el trading es el miedo, por eso solemos dejar correr las pérdidas y cortar pronto las ganancias.